Aunque casi no nos ha dado tiempo a guardar nuestro uniforme de invierno… ¡el verano ya está aquí! La estación más deseada del año se ha hecho mucho de rogar, pero como cada junio, nos trae las frutas y hortalizas más refrescantes y voluptuosas.
Comienza el reinado del calabacín y la berenjena, del melón y la sandía, del tomate y el pepino… Ricos en agua y vitaminas, tienen superpoderes que nos ayudan a combatir el calor y a mantener nuestra piel hidratada. Estos son nuestros seis elegidos para representar la estación más cálida:
Sandía: ya sabéis que la tentación más fresca del mundo tiene su origen en el África
tropical y el honor de ser la fruta que menos calorías aporta y más agua contiene. Dulce y jugosa, calma la sed, despierta el deseo y nos ayuda a sentir mucho mejor… Y es que además de ser una fuente natural de licopeno muy rica en antioxidantes, estimula la circulación, ayuda a cicatrizar tejidos… ¡y tiene poderes afrodisíacos! Su dulzura terrenal la convierte en una de las frutas más deseadas. Se puede tomar fresca, en ensalada, en zumos, sorbetes y granizados, en mermelada… El veredicto Fresco es unánime: la sandía es la reina del verano por derecho propio.
Melón: y como toda reina necesita un rey a su altura, es inevitable incluir el melón en nuestra lista. Tiene más de 2.500 años de historia y es la única fruta capaz de plantar cara a la poderosa sandía en cuanto a poderes hidratantes: ¡está compuesto por un 90% de agua! Dice un proverbio árabe que “el que sacie su estómago con melones se llenará de luz”. A saber… nosotros no tenemos pruebas de esta afirmación, pero sí sabemos que el melón es una de las frutas que más potasio contiene y que además es muy rico en vitamina A, C y vitaminas del grupo B. Dulce y refrescante, combina genial con el pepino, la uva, la naranja, la menta o la fresa. Pero hay una pareja color rubí destinada para él en el #OlimpoFresco: Citrullus lanatus (o lo que es lo mismo: la sandía).
Berenjena: es una de nuestras Frescas favoritas y nunca falta cuando se trat
a de elegir las hortalizas más deseadas. Su singular sabor y ese color tan atractivo delatan su exótico origen (proviene de La India) y sus poderes antioxidantes. Impredecible y muy versátil, ayuda a mejorar la circulación y dicen que es un potente afrodisíaco. Las berenjenas se pueden tomar rellenas, en lasaña, fritas, al horno, gratinadas… y es en verano cuando podéis disfrutarlas en todo su esplendor.
Calabacín: el reinado de este Fresco comienza en los primeros días del verano. ¿Sabíais que no llegó al norte de Europa hasta después de la II Guerra Mundial? Ligeramente dulce y con talento para el camuflaje (hay algún despistado que lo confunde con el pepino)… ¡hasta sus flores se comen! Protege nuestro nuestro sistema inmunológico, ayuda a bajar la fiebre, y se puede preparar de mil formas: a la plancha, en tortilla, en crema, en pisto, relleno… ¡a nosotros nos encanta camuflado entre la pasta (tanto que no se sabe quién es quién)!
Melocotón: suave y complejo, es una de las estrellas del verano. Esta voluptuosa y
aromática fruta estaba destinada a reinar durante la estación más sensual del año… El melocotón tiene un sabor intensamente dulce, goloso. Se funde a la perfección con la agresividad del queso azul (ambos frutales y cremosos) en deliciosas tostas y sirve para preparar unas mermeladas y confituras exquisitas. Originario de China, no puede disimular su carácter exótico. No os fiéis de su piel aterciopelada, puede ser un arma de doble filo…
Tomate: originario de las regiones andinas, es uno de los reyes frescos a los que rendimos vasallaje: ¡ningún medicamento posee tantas propiedades terapeúticas! Fortalecer el sistema inmune, reducir el colesterol, combatir infecciones o cicatrizar heridas son tan solo algunos de sus #poderesfrescos, que ya intuimos por ese intenso color rojo (licopeno, ¡ven a nosotros!). El tomate es el protagonista absoluto de las dos sopas veraniegas por excelencia (el gazpacho y el salmorejo) y ofrece un sinfín de posibilidades: se puede tomar en una ensalada fresquita, en pizzas, pastas, gratinado, relleno, en confitura, con carne, pescado, arroz… ¡o en un explosivo Bloody Mary! Digamos lo que digamos de esta todopoderosa hortaliza, nos quedaremos cortos…































de Hielo y Fuego”







